Renovar el acabado cuesta una fracción de lo que cuestan gabinetes nuevos y conserva las cajas que ya están en su pared. Si las puertas están en buen estado y la distribución le funciona, lo único que vale la pena cambiar es el acabado.
Las puertas y los frentes de cajón se desmontan y se etiquetan, para que cada uno regrese a la bisagra de donde salió. Los gabinetes de cocina acumulan años de grasa, y eso se limpia antes que nada — si se omite, el acabado nuevo se despega después, sin importar qué se haya aplicado encima.
Después del desengrase viene un lijado ligero, un primer de adherencia hecho para gabinetes, y capas de acabado aplicadas con pistola en lugar de brocha. La pistola es lo que deja la puerta lisa en vez de dejar la marca de la brocha en cada panel. Las cajas y los marcos reciben el mismo trabajo en su lugar, protegiendo el resto del cuarto.
Qué incluye
- Puertas y frentes de cajón desmontados, etiquetados y colocados de vuelta
- Desengrase y lijado ligero antes de aplicar cualquier primer
- Primer de adherencia hecho para gabinetes, no primer común de pared
- Capas de acabado con pistola para una superficie pareja
- Herrajes quitados y reinstalados, o cambiados si usted compró nuevos
